Quizá la mano invisible sea
la que pone todo en tu genio
y lo vomita reciclado,
la que actores aliviana
y encuadra centrado
con sensible mirada
no muestra lo peor del drama
y se empeña en encontrar fácil
lo que muchos han buscado entreverado.
Ya no sé cómo decirte
cómo saberte tanto en cada plano
y olvidarte con un Parkinson señil
porque la magia cautiva
mientras
el truco encanta,
y no queda más que esperar
a que la mano invisible sea
la que salude un día
entre tantas.
No para presentarme
como para agradecerte
será un sueño cuando mueras
volver a verte






