domingo, 26 de julio de 2020

Los ojos sin rostro (Georges Franju, 1959)

Verte para conocerte
y entender esta piel que habito
los planos son como síntesis
de la acción que va en suceso
y se detiene a mirar lo sangriento
para que entendamos lo bestial
y así seguir conociendo
en clave de horror-suspenso
a un director con ojos
pero sin rostro
a un fundador de cinematecas
y una vez más
a un director francés
e ir asentando bases
para que nazca la nouvelle vague


miércoles, 22 de julio de 2020

The Florida Project (Sean Baker, 2017)

Decadencia con altura
ironía de un sueño americano que no existe
adultos en manos de los niños
los vínculos circunstanciales
una puesta con conciencia
una película muy buena
de adultos estropeados
y en los niños la esperanza
de que todo vuelva a ser igual
¿Será?
Ellos sí saben creer
en la ilusión del Disney World
y el cine independiente
que siempre se las arregla
para que filmar
sea un acto de rebelión
y ser como ese árbol
donde lo muerto
igual sigue floreciendo



lunes, 13 de julio de 2020

El Dependiente (Leonardo Favio, 1969)

Agria y brillante
la dependencia mata
para entender el arte de dirección
la narración fílmica
la puesta en escena
en todos los sentidos de la expresión
la infelicidad buscando escape
el amor que busca salvarse
el patetismo tragicómico
la dependencia de otres
argentines a su cine
lo simbólico y lo bressoniano
la amargura latinoamericana
los corazones como puertas a lo social
el ángel y el demonio en cada plano
la cámara que dice en silenicio
y entonces ahora
quién continúa
semejante esclavitud
la cámara se calza al coche
y sale a pasar por el barrio


viernes, 3 de julio de 2020

Icaros (Georgina Barreiro, 2014)

La pregunta es
si el documental
la película
tiene una obligación moral
de acercarse a lo que no conoce
y para qué se acerca
y qué tanto va a llegar a conocer,
si debe ser
más independiente
de la imposición del ritmo 
de lo que documenta,
si nos lo estamos preguntando
porque al fin y al cabo
es nuestra película
porque nunca parece alcanzarse
lo que de verdad intenta
porque siempre los retratados
conocen mejor su realidad
que nostros al visitarla
y entonces para quién lo hacemos
y qué nos pretendemos enseñar
o si todo realmente se termina
al visibilizar
o contemplarlo
y allí ya queda hecho mi trabajo...
con qué punto de vista estamos 
mirando lo que miramos,
en una película
que igualmente alcanza
a invadir con el permiso