Con aspereza como elemento narrativo
se vuelve un artista manipulando sus personajes
corta sin más cuando hay que ir a los siguiente
pareciera que todo el tiempo sintiera
la película que está viendo
como si verla fuera su hacer
como si no le importara la invasión a sus personajes
no nos permite estabilizar una empatía,
es artista de lo concreto
es eternamente contemporáneo
sabe cómo hacerse cargo
del delirio que propone
y se mete en cada hueco con pasión
la soledad humana ametralla con absurdo
y cada escena es una secuencia sumatoria
inspira y hace con lo que está al alcance
que convengamos es
de muchísimo valor.
Ver el valor
termina siendo
su mayor virtud
entre tantos gestos
virtuosos








