Te miré con expectativa / pero la expectativa se me fue perdiendo / y no quiero destruir más de lo que el mundo ya fue destruido / el producto está logrado / mis expectativas para ver cine nunca ayudaron de nada / prefiero otras lágicas de construcción en la pantalla / al mercado lo inventa el marketing / no la cinefilia / las plataformas sobreviven / hay un cine que quieren matar / que existan todas las formas / para los ojos que miran / sigue siendo consumo / que se parece un poco más al videojuego que al comic / que pone banderas en lenguajes importados / y que si sirve para decir viva el cine argentino / entonces viva el cine argentino / el de hoy y el de siempre / y sobre todo el que hoy no se está pudiendo hacer / en esta paradoja en que hay un cine mínimo desfinanciado / y hay un imperio de producción estallando al otro lado del puente / están los robots del cine y la inteligencia artificial / diciéndolo a un cine más vivo / pero casi completamente aniquilado / las independientes, las documentales, las experimentales / un cine que no busca otra cosa que la verdadera libertad / la que no es de guión / la que es expresiva / una vida cinematográfica que transmite por sí misma / no sé si quiero la vida, cuando los robots son lo único que nos queda / lo seriado, lo serial, la serie y una peligrosa alienación visual / que como fútbol, política, ciencia, pase por la pantalla sin la conciencia de ser la adicción visual / ¡Qué viva el cine argentino con toda su ambigüedad! ¡Que no se pierdan las historietas que todavía hay por contar! / ¡Que se terminen los secretos y que sus familiares sepan dónde están! / Y perdón por tanta agriedad, ya cambiará
