Western romántico,
personajes plantados y en jinetes
abordados, desbordados,
se leen los hermanos entre líneas,
entre líneas muy sutiles,
entre miradas poco diáfanas,
una películas escondida que bien puede pasar
desapercibida según se quiera
que entrega al espectador el poder del western,
bien puede ser una película
bien puede ser una Película
y en cualquiera de los casos,
sabremos que no es John Ford,
ni el balasero Peckinpah,
pero algo hay de estos hermanos de humor críptico
siempre que disparan su rifle en la claqueta
La historia pasa pero el cine no se anima a pasar sin ellos
Y ellos no se bajan de los grandes retos,
y filman siempre eligiendo,
¿y quién es que entonces tiene el temple de acero?