Sobrio y directo como el paisaje
la masculinidad que aprisiona
las nuevas generaciones
la metafóricamente muerte de la madre
el amor abrazando el dolor
el mar innavegable
la mitología cotidiana
la adolescencia, el despertar
la familia, que aunque quebrada
deja un lugar para el canto angelical
y las fuentes termales para el gélido frío.
Sensible, austera, filmada con decisión.
Verla, removerse y amar este cine.
