domingo, 18 de octubre de 2020

Þrestir (Rúnar Runarsson, 2015)

Sobrio y directo como el paisaje

la masculinidad que aprisiona

las nuevas generaciones

la metafóricamente muerte de la madre

el amor abrazando el dolor

el mar innavegable

 la mitología cotidiana

la adolescencia, el despertar

la familia, que aunque quebrada

deja un lugar para el canto angelical

y las fuentes termales para el gélido frío.

Sensible, austera, filmada con decisión.

Verla, removerse y amar este cine.