sábado, 8 de febrero de 2020

Tierra Arrasada (Tristán Bauer, 2019)

Te da por pensar
la diferencia que existe 
entre una ideología
y la humanidad...
conmueve un poco
y otro poco se teme, 
la construcción entretiene
la realidad entristece
y su sello subjetivo
la hace decidida


La muerte no existe y el amor tampoco (Fernando Salem, 2019)

La muerte no existe
en la mirada tan viva
de una actriz tan transparente
y el amor se enfría un poco
porque nadie puede amar
sin perder el amor dado
que una ingenua cámara en mano
juega la inestabilidad
y se le escapa una historia
que igualmente va
por otro lado


El Ángel (Luis Ortega, 2018)

Latinoamérica viva
en el resabio inmigrante
y el cine como esa mezcla
entre el mejor Clint Eastwood
con el mejor Leone
pero con la sangre de estos barrios
las actuaciones bien situadas
el asesino empático
y una gran cuota de dulzura
una película tan bien construida
que hasta el ángel se parece
a la naturaleza humana
y que no deja de ser película
que no suelta su servicio
a la actuación de una persona,
sin hechos reales,
solo con hechos ficticios
y un ascetismo que no permite
evadirnos del detalle,
hay que haber visto bastante
o dominar el lenguaje
para ser integrando identidad
y convertir a la ficción
en hecho autónomo
y que descubre 
su propio tiempo
trasciende lo moral 
traspasa la maldad