jueves, 8 de noviembre de 2018

Kris (Ingmar Bergman, 1946)

Ya sabe los planos que hacen a un drama,
maneja el abismo tanto como las palabras
y hace con gesto nada más que necesario,
una complejidad humana
y un mundo interior que con nada se sana...
la potencia de un artista es insistencia
en el comienzo de su carrera


Gyklarnas afton (Ingmar Bergman, 1953)

Decadencia en montaje brusco
la soledad en el humano perdido de siempre,
el silencio invadiendo el sonido,
el existencialismo cosiendo
la narración a piñas


Vargtimmen (Ingmar Bergman, 1968)

Traspasar los límites,
llegar a la confusión clara,
dominar el tiempo para dominarnos
asumir la potencia artística,
usar el lenguaje como arma,
matarnos de tres balazos
y recordarnos que el cine es también
una experiencia para
ilimitarnos