Lo que parece pequeño
al final es grande
y esos pequeños gestos tan fordianos
se vuelven humanos
y quienes no quieren irse del campo
tendrán lucha con la tradición y con el hambre
porque así de salvaje se presenta el capital
que parece no tener sentido
aún cuando existiera
y que trae la esperanza traicionera
de volver a ser distinto
tal vez el año que viene;
realidades sórdidas
sin aparentes vías de escape
se logran escapar
aunque sea en un instante,
los pocos personajes huyen de sí mismos
la violencia oprime por contexto
la comedia igual perdura
y el teatro se hace cine
