viernes, 27 de marzo de 2020

Richard Jewell (Clint Eastwood, 2019)

¿Hay en estos momentos
un director americano
que sea tan sensible,
que cargue sobre sus hombros tanto cine
que mire y sepa mirar
que atraviese las emociones reales
y que sea tan humano como la misma humanidad
inhumana de la sociedad en la que vive
sin dejar de ser ficción?


miércoles, 25 de marzo de 2020

Rocketman (Dexter Fletcher, 2019)

Se puede ser
extraño
pop
artista elevado
performer
humano
herido
y todo al mismo tiempo;
como las publicidades
también funcionan
y fluyen
los entretenidos musicales.
Si para Elton es importante
entonces la miramos


martes, 24 de marzo de 2020

Midsommar (Ari Aster, 2019)

Atrapa,
con esa cosa bien sueca
del siglo ventiuno
mixtura de plano en mano
con la fijeza que contempla
actuaciones de silencio
situaciones sumersivas
lo sagrado y lo profano
la comedia incómoda
el horror
y en el trayecto los que miramos
como flechazos en el pecho recibimos
fascinados de estar mirando lo que en verdad lastima,
majestuosa construcción, con momentos de maestría,
no es invencible por cederle al género su final
que pedía la autoría que traía en el resto de la cinta
que ya no es cinta
es digital
pero bien me enloquecería
volver a ver este film
como extrañeza del pasado.
Ese culto que eleva al cine
a su fetichismo más agudo,
el culto sin receta
que aquí se vuelve a lograr,
pena por el final para ser perfecta
y así nace lo humano
carente de perfección


lunes, 23 de marzo de 2020

Portrait de la jeune fille en feu (Céline Sciamma, 2019)

Con una cámara muy señalativa
sobrevive a película buena
por bien actuada y bien escrita,
por la dirección de sus silencios,
por sus juegos más sensibles.
Tal vez se pierde un poco
en la potencia funcional
que puede estar al servicio
sin pretender destacar
pero también podría
encontrar más autoría
no porque lo deba
sino por la salud
de evitar lo desabrido.
Dicho esto,
una película que vale la pena






viernes, 20 de marzo de 2020

1917 (Sam Mendes, 1919)

Mirada de videojuego
belicismo muy bien actuado
la emoción de la película,
bien lograda,
dialogando lo sonoro
y lo narrado,
la película y los hombres reacios
no resisten
la floración del espíritu,
vale por su aventura y su viaje heroico
y nos diluye el final dramático
que lo tiene pero sin el peso
que se reparte como un transcurso,
la trama es la película
el argumento un discurso,
la ilusión del plano secuencia
ya no es virtud sino herramienta
y espectar se asemeja
a la experiencia de emulación.


miércoles, 18 de marzo de 2020

Gisaengchung (Bong Joon Ho, 2019)

Construida en el detalle
contempla lo sensible
tiene capas de lectura
es mucho más que una action-movie
y aunque los plot-points electrifiquen
yo que me quedo en la belleza de lo sucio
y en la poesía elevada
por la que siempre vuelvo al cine
para que una roca desplantada
luego de servirse
como elemento de lo humano
vuelva a tomar lugar en su cañada,
¿hay un plano en este film
que sobrepase esa potencia?
¿podrían contradecirme
si planteo que todo un film
es para pescar una metáfora?
Allí estamos los humanos,
parasitando la existencia,
y aquí estamos los que miramos
para tomar las decisiones
de cómo construirla.


Once Upon a Time in Hollywood (Quentin Tarantino, 2019)

Tenemos un diálogo personal
es nuestro
tú no me conoces
tus películas sí
yo ya te conozco bastante
y he madurado algunas cosas
yo ya no soy el de Pulp Fiction,
he logrado pasarme a lo profundo de la forma
y tú continúas mirando 
cine
con la misma adolescencia
y no hay bajeza
solo caminos bifurcados
y en algún punto
o fotograma
eres popular
siendo narcisista
haces chistes
 para entendidos
yo entendí 
el de Corbucci
pero no alcanza
ya no me alcanza
la falta de humanidad
la forma sin el trasfondo,
y aunque te acepto en tu genialidad
entretienes, yo no lo niego,
ya no tan fresco, eso está claro
y aún me intriga
qué es lo que al fin y al cabo
admiras de Godard.
Una cosa es que te mire,
y otra muy distinta
que te elija como ejemplo.
Solo un consejo, que quiero darme,
tanto control
limita el escape,
y así lo que nace,
se muere ahí.