domingo, 30 de agosto de 2020

Closet Monster (Stephen Dunn, 2015)

Ningún aporte de cine

mucho de sensibilidad

imaginario metafórico

pero aunque se leen las buenas intenciones

su respirar independiente

la superficie

tal vez pudo ser un poquito

más profundo

en lo vincular,

de todas maneras vale verla

aunque quede lejana

de ser una película imprescindible

 



Happiness (Todd Solonz, 1998)

 La cámara no solo elige el punto de vista

sabe navegar en el silencio del dolor

una película concreta

en la concretez de la infelicidad

obra de arte

potencia de lo teatral

permiso a las intensidades del drama

tomarse el corazón

mirarla

y soltar su sufrimiento

tan noble y suspicaz