lunes, 10 de agosto de 2020

Pachamama (Juan Antin, 2018)

 En el mundo de lo animado

donde hasta los cuerpos se inventan

y se visitan culturas

como quien pisa las hierbas

nacen estas historias

romantizadas por el cuidado

pero que tocan al mismo tiempo

estéticas de ayahuasca

sabidurías originarias

y opiniones de sutileza

para esos hombres de metal

vale verla y descubrir

algunas miradas propias

además de un encanto cromático

del que no es posible escapar


Sergeant Rutledge (John Ford, 1960)

 Adelantado

como siempre

fundador de mucho cine

en el asunto de justicia

la esclavitud interminable

los asuntos del corazón

la complejidad de una sociedad y una persona

ningún escritor condiciona

ningún director le marca

una defensa moral al personaje

o un ataque del que no sepan defenderse

no hay moralidad 

solo hay historias

que muestran el carácter más épico del cine

en la notable sensillez

machismo y feminismo conviven

en una dialéctica para el público

al igual que racismos y pacifismos

para que todas las estructuras se requiebren

en un abismo a la verdad

y ya no es lo que un director dice con su cinta

es la película quién lo cuenta

porque si ya tenemos tan claro lo que queremos decir

para qué hacerla y no escribir un manifiesto

por eso solo los genios

manipulan lo complejo

en la simpleza

y vuelven una y otra vez

a dar nacimiento

a la historia del cine