Aunque para mí no toca la carne cinematográfica / pues rara vez la cámara pone un sentido que faltaba / su intención es más bien esteticista / lubricadora / con el peligro de un vínculo publicitario con el lenguaje / muy conciente y dominador de un producto narcista / que permite y pemmitirá al director / continuar despertando interés en actores, productores y circuitos / en la conciencia de que a la esencia del cine / no está dejando un alimento nnutritivo / un espacio donde seguir ahondando / reconociendo la poética en sus caras y formas / por momentos pudo ser Clímax / por instantes pudo ser Pina / y aún assí es lo que es / como todo en esta vida / se refleja en su carne / en su sexualidad / en el miedo a lo perverso que despierta / pues en la carne de esta miseria muy bien encarna / con un sensible Gael / una Mariana que borra la actriz de entremedio / como un diablo exorcizando el mal / y propagando el entrevero / conquistando a través de su dolor / desde la herida de una madre que siempre la vió fea / ahora se lleva a fondo / armando toda una orgía, una danza / para que otres puedan ver / la belleza que ella misma / no se anima a reconocer en sí / en ese camino solo es posible / acabar echando todo al fuego
