miércoles, 14 de mayo de 2014

Siempre es el día de su cumpleaños


Mientras no venga la muerte, leer para vivir inerte; no olvidar la suerte del cine y el teatro... morir para existir, y existir para vivir un rato, en una sala, en un escenario, así se decretó el trato, que no tiene dogma, ni lo impone, que no tiene rima que lo encima, críptico e intrigante 

(Epilef Rapí)



No es verdad que el hombre moderno

sea un espíritu que vendió el MIEDO.

No es verdad...
EL MIEDO existe:
el miedo ante el mundo exterior,
el miedo ante nuestro destino,
ante la muerte,
ante lo desconocido,
el miedo ante la nada,
ante el vacío...
No es verdad
que el artista sea un héroe
o un conquistador audaz
e intrépido
como dice una LEYENDA convencional...
¡Créanme!
Es un HOMBRE POBRE
sin armas y sin defensa
que eligió su LUGAR
cara a cara con el MIEDO...
Con toda conciencia.
Es en la conciencia
donde nace el MIEDO.
Estoy de pie
delante de ustedes,
JUECES SEVEROS PERO JUSTOS.
Estoy de pie,
acusado
y sumergido en mi MIEDO...
Y hay una diferencia entre
los antiguos dadaístas de los
que me siento descendiente y yo
¡Levántense!, gritaba
Picabia, EL GRAN BURLADOR.
“Están acusados”.
Aquí está mi corrección,
hoy, a esta invocación
en otro tiempo imponente:
Soy yo el juzgado y acusado,
estoy de pie ante ustedes,
y tengo que justificarme,
tengo que buscar
razones y pruebas
- no sé...
de mi inocencia
o de mi culpa...
Estoy de pie,
como en otro tiempo,
como en el pasado,
en la escuela, en mi clase...
y digo:
ME OLVIDÉ.
Yo sabía, yo sabía,
les aseguro,
señoras y señores...

Tadeusz Kantor
Pequeño manifiesto (1978)

Gracias a Miguel Gadea por su gran gesto de amistad a través de un poema de embalaje

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