Crudas imágenes y sentimientos
construidos por mano evidente
e invisible, romanticismo
sutil puede quedar en quien
vaya a la guerra sin armas
en quien pueda cargar una tropa
y tolerar la muerte tanto como el amor
en quien acepte reminiscencias
de Peckinpah y de otros
los ejes cambiantes y el oriente perseverante
épicas secuencias bélicas y las no tanto
con la fe en guerra declarada
desfilan por el sendero
de ojos abiertos la morgue
en cuerpos roídos la vida
y en estruendoso silencio el sonido
nos regalan una experiencia
vivencial
dolorosa
traumática
y será justicia el reconocer
las dosis de morfina
cinematográfica

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