domingo, 29 de diciembre de 2019

El Pepe, una vida suprema (Emir Kusturika, 2018)

Un retrato es una parte
nunca es totalidad
tiene la observación
de un momento
y los límites del lienzo
la síntesis que quiere
admira pero se libera
en alguna escena
una discusión violenta
una perversión en armas
una siesta en calzoncillos
un archivo para sostener una entrevista
un ojo sin composición de la mirada,
al parecer va encontrando la película
a medida que la hace
y eso siempre puede ser una virtud
como también un desperdicio



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