En el asunto de comprender
que los
buenos directores
dominan el lenguaje
lo conocen y son concientes
de cada decisión,
Bergman se presenta
como clásico americano
en
la construcción del drama
y contemplación antoniana en la mirada
sin permitir que la autoría
aplaste la narración
sin planos
innecesarios e innecesarios en planos
es puesta en escena
concentrada
personajes de tridimensión
humanidad salvaje y
sensible
y no soltar la historia en el set de filmación.
Al parecer
en cine
una historia bien contada
es aparente sencillez
de majestuosidad escondida.
Lo que parece denotado
solo es un empujón
para soltar la cuerda
y bucear en lo profundo, mientras el barco se
hunde.

No hay comentarios:
Publicar un comentario