domingo, 1 de abril de 2018

The Changeover (Miranda Harcourt & Stuart McKenzie, 2017)

Para qué filmar imitando
modelos no ejemplares
exponer la precariedad de recursos
 cuando escasean ideas fílmicas
 contraponer actuaciones contundentes
con actuaciones robustas
poner al espectador en el dilema de lo ridículo
y la seriedad de un drama subrayado
cuando Chéjov ha enseñado
que los dramas suceden entre risas
y a pesar de todo, una agria sensación de oscuridad, 
se aloja tras la luna exgerada.
Es bueno asumir, que hay películas, simplemente malas
y a veces también, algo malignas.



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