martes, 16 de abril de 2019

Pitch Perfect (Jason Moore, 2012)

No se mira si quiere estudiarse su lenguaje
pero puede aprenderse algo no menor,
que el relato de este siglo es atrapado,
arquetipos en los tiempos y en los ritmos
 que cautivan y que en música transforman
el mayor de los clichés
ni ejemplo de cine pueden ser
y el contenido, vacío, aborrecible
es la ilusión del perverso que con la cámara
quiere usarla y no quiere narrar. 
Habiendo tanta obra de arte
los ojos no merecen desperdiciarse
Si se es un estudiante
a nada conviene cerrarse
mas sí conciencia en preservar



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